Rutas por descubrir

Huellas de Nazca

La experiencia del tiempo

Al inicio del año académico y laboral es muy común que se establezcan diálogos sobre los destinos turísticos que cada uno alcanzó a visitar. Sin embargo, es también cada vez más frecuente que las personas se centren en la superficialidad de su experiencia, compartiendo su imagen en redes sociales y no el contenido de ella. Falta, así, la experiencia vital y profunda, con todos los sentidos puestos, con las culturas conocidas.

Es vital, en este sentido, la experiencia del tiempo. Para vivir la experiencia con contenido es clave la encarnación con el lugar, más allá de cualquier análisis mental, de tal manera que el cuerpo y todos sus sentidos están interactuando con este nuevo espacio.

Cuando se está en contacto con lugares simbólicos y patrimoniales, esta “encarnación” debería experimentarse en tres niveles. El primer nivel es el de las emociones, teniendo plena consciencia de la gama emocional que genera el estar en un determinado lugar. El segundo es el afecto, una disposición producto de una sucesión de acciones en el tiempo y, por último, el nivel de la narración descriptiva, tras la prolongación en el tiempo, por varios días o semanas, de la experiencia.

Durante este año, los invitaremos a seguir rutas patrimoniales donde la experiencia con contenido pueda hacerse carne, con el eje en el rescate de nuestros orígenes como humanidad.

En los Andes Centrales existen varios lugares para vivir la experiencia del tiempo, desde una perspectiva holística, y donde cada kilómetro recorrido puede transformarse en una recompensa cultural.

La historia prehispánica, entre el paralelo 10° y 20 ° Sur, es encarnada a través de diversos complejos culturales, redes de difusión simbólica, arte rupestre y cementerios; verdaderos paisajes culturales, cuyo despliegue y fisonomía constituyen la memoria social de las poblaciones originarias de la Costa Pacífico de Sudamérica y del altiplano.

Puede comenzar con el Complejo de la Huellas de Nazca, sus trazados terrestres y divinidades del mar, el cielo, la tierra, el fuego, el agua, el viento y al Dios creador desde el aire, a sólo a 450 kilómetros al sur de Lima. De regreso en Lima puede acercarse a una hora en vuelo o 20 horas terrestres a la Montaña Vieja y la Montaña Joven (El paso de un estado a otros) Machu Picchu.

Cruzando la frontera hacia Bolivia y rodeando el Lago Titicaca se encontrará con el Complejo Tiahuanaco, lugar de los que vienen del Sol, o los provenientes del Gran Sol. Bajando al actual litoral chileno, uno de los aspectos culturales más interesantes es el Complejo Chinchorro y su sistema funerario. Alrededor de 7.000 años atrás estos pescadores del litoral del Pacifico Sur comenzaron a momificar artificialmente a sus muertos, práctica cultural que perduró por 3.500 años y cuyo epicentro cultural fue el área de Arica Camarones.

Así, el tiempo y los procesos de la vida están a pocos kilómetros de acceso, sin necesidad de buscar respuestas al otro lado del Atlántico.

Paseo Bulnes

Viaje al Paseo General Bulnes

La idea original del Paseo General Bulnes nace en 1930, cuando se concibe crear una avenida central, inspirada en una arquitectura modernista, en un eje simétrico desde la Casa de Gobierno hasta la Plaza Almagro.

El eje está dividido en tres trazos. En el primero, conocido en otros países como el Panteón de los Héroes Militares, se puede comprender no solo la influencia militar en la historia de Chile, sino también las diferencias entre ellos sobre el imaginario de la Nación. En el segundo trazo, junto a una serie de organismos de gobierno, encontraremos un bello lugar para los amantes o interesados en la literatura, la librería del Fondo Gonzalo Rojas (FCE), bautizada así en honor al poeta chileno que perteneció a la generación de 1938 y que aportó con varios premios a la literatura de nuestro país. Gonzalo Rojas fue Premio Miguel de Cervantes (España), Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo (México) y Premio Nacional de Literatura de Chile, pero sobre todo fue poeta y profesor.

Así, llegamos al trazo final: el actual Parque Almagro, lugar que cumplió la función de ser paradero y descanso antes de entrar a la ciudad desde el sur durante la Colonia, para más tarde convertirse en una gran plaza de abastos. En 1934 surgió el proyecto de ubicar aquí un nuevo Congreso Nacional donde se miraran, en un solo eje, el Palacio de Gobierno y el Palacio Parlamentario.

Finalmente, el 6 de septiembre de 1985 fue inaugurado el actual trazado, con sus esculturas, edificios contiguos y simbología. Incluye la escultura en memoria al expresidente Pedro Aguirre Cerda, con el lema “Gobernar es Educar” como relato de su gobierno. Recordemos que Aguirre Cerda gestionó, junto a Pablo Neruda, el traslado a nuestro país de un alto número de refugiados españoles en el carguero Winnipeg, además de recibir a refugiados judíos que escapaban de los territorios ocupados por el nazismo.

Terminamos este trayecto en un lugar mágico inspirado en una diosa mitológica que representa una cazadora. El Centro Cultural Diana conjuga arte, rescate patrimonial y una gastronomía atractiva, junto a un tradicional lugar de esparcimiento infantil: los Juegos Diana. Los Juegos Diana estuvieron ubicados en la Alameda (original La Cañada) en el siglo pasado, primero junto al Cerro Santa Lucía (Cerro Huelén), para posteriormente ubicarse al costado de la Iglesia de San Francisco, ícono de la arquitectura colonial, hasta finalmente ubicarse contiguos a la Iglesia de los Sacramentinos, máxima representación de la arquitectura francesa en Santiago.

Museo del Ahorro

Museo del Ahorro

El Museo del Ahorro fue fundado en 1990, con el claro objetivo de preservar especies que pertenecían a distintas instituciones que dieron origen a Banco Estado, las cuales son parte importante del patrimonio de nuestro país.

En sus dependencias se exhiben colecciones vinculadas a las distintas instituciones financieras -Caja de Crédito Hipotecario, Caja Nacional de Ahorros, Caja de Crédito Agrario e Instituto de Crédito Industrial- algunas de la cuales datan del siglo XIX. En 1953 estas Cajas se fusionaron originando el Banco del Estado de Chile, entidad que ha sido depositaria de un rico patrimonio histórico y cultural construido a través de sus más de 160 años de existencia.

Museo Postal y Telegráfico

Museo Postal y Telegráfico

El Museo Postal y Telegráfico abrió sus puertas en 1949 como resultado del proyecto de ley del senador Maximiano Errázuriz Valdés y del diputado Raúl Juliet Gómez, quien fue Director General de Correos. Desde este cargo, Juliet conoció de cerca el trabajo de los funcionarios postales y su importancia en la comunicación y desarrollo del país.

La pertenencia de nuestro país a la Unión Postal Universal (UPU), organismo de las Naciones Unidas que coordina los correos oficiales del mundo, permitió reunir gran cantidad de sellos que dieron inicio a una interesante colección filatélica. Más información

Museo Andino

Museo Andino

El Museo Andino exhibe colecciones arqueológicas y etnográficas de los pueblos precolombinos originarios que habitaron Chile, así como de las expresiones del mestizaje de culturas que han interactuado en nuestro territorio a través de la historia.

La visita al museo, al estar inserto en la Viña Santa Rita, también permite conocer el patrimonio vitivinícola del Valle del Maipo. Más información

Majadas de Pirque

Las Majadas de Pirque

Las Majadas de Pirque recibe a ciudadanos con tours guiados por el propio equipo de ese parque centenario de ocho hectáreas, originalmente diseñado por Guillermo Renner. El Palacio de Las Majadas, construido por el arquitecto Alberto Cruz Montt en 1907 y sido  remodelado por el Premio Nacional de Arquitectura, Teodoro Fernández,  hoy alberga un centro de conversaciones donde se está pensando el país. Más información

Torre Benjamin Vicuña Mackenna

Torre Vicuña Mackenna

La Torre Vicuña Mackenna lleva el nombre del primer intendente de Santiago, quien trabajó en este edificio entre 1872 y 1874 cuando funcionaba como Intendencia, luego de acoger diversas oficinas públicas, como la Real Audiencia y la Casa de Gobierno. Desde 1982, el edificio es la sede del Museo Histórico Nacional. Hoy es un mirador frente a la Plaza de Armas, el kilómetro 0 de la ciudad. Más información.